el significado de los números
Los sabios chinos de la antigüedad, que crearon el libro oracular del I Ching, unos tres mil años antes de nuestra era, ya establecieron para comunicarse con las inteligencias sobre humanas un lenguaje basado en los números y su simbología.
Se sabe que la casta hindú de los brahmanes practicaba, en el siglo III d. C., una ciencia numerológica muy antigua, viva aún en nuestros días, que atribuye un número vital a cada persona según su fecha y lugar de nacimiento, familia y fisonomía.
Es probable que los hindúes aprendieran esta numerología de las caravanas de mercaderes procedentes de Caldea, cuna de toda magia. En todo caso, una antigua tradición dice que fueron los magos caldeos quienes enseñaron la cábala al patriarca bíblico Abraham, doctrina que es probablemente la auténtica raíz de la numerología. Esta tradición judeo-mística -cábala significa en hebreo- tradición sostiene que cada número tiene una cualidad vibratoria inherente y anterior a la creación de los sonidos y de la propia escritura.
Luego, al originarse el alfabeto, cada letra, palabra o nombre de la Biblia fue asociada por los cabalistas a un número. De ese modo, algunos vocablos —principalmente los nombres divinos y angélicos— se convirtieron en poderosos talismanes, cuya sola repetición podría revelar al iniciado el conocimiento de su verdadera naturaleza y brindarle la posibilidad de librarse de las debilidades humanas y adquirir de poderes sobrenaturales.Los árabes desarrollaron también un sistema abstracto de adivinación de tipo matemático y geométrico, llamado geomancia porque se practicaba sobre la arena o la tierra. Y lo mismo hicieron los celtas con su alfabeto rúnico.
Pero sin duda, la tradición mística que más ha nutrido a la numerología, ha sido la filosofía pitagórica.
La númerología onomántica es otro método basado en la tradición hebráica consistente en representar con números las distintas letras del alfabeto hebreo.
Es una forma de conocimiento esotérico heredado de la antigua gematría, que era el arte que tenían los judíos de convertir las letras que formaban los nombres en su equivalente en números. Esta disciplina sostiene la tesis de que la suma del valor de todas las letras que componen un nombre da por resultado un número determinado, que representa la verdadera esencia de la vida que a cada persona le toca vivir.
La numerología es personal e intransferible. porque cada número vincula al mismo la personalidad del individuo y por lo tanto está relacionado con su nombre de pila y sus apellidos.
Cualquier nombre, al ser pronunciado, genera una cantidad determinada de frecuencias sónicas que producen vibraciones armoniosas e infieren en el éter, a través del cual se transmite por el espacio influyendo el psiquismo del interlocutor de una forma determinada.
Según sea la cantidad o potencia y la calidad o claridad de la longitud de frecuencia emitida, las vibraciones pueden influir positiva o negativamente sobre el individuo y atraer hacia él la buena o la mala suerte.
La existencia de las vibraciones que generan la emisión de ondas acústicas ha sido ampliamente investigada por los físicos y aunque dicha energía es invisible al ojo humano (como la electricidad) existe, y su manifestación se puede constatar perfectamente.
No puede producirse nunca la misma intensidad ni calidad de frecuencia vibratoria al pronunciar la letra O que al pronunciar la letra A, tal como lo demuestra la fonética. Por este motivo se clasificaron todas las letras del alfabeto de todos los idiomas. otorgandoles una determinada valoración númerológica. Del resultado de esta evaluación surge el número de la suerte. Secundariamente, se pueden obtener los números del corazón y de la personalidad.
Como es natural, el llamado número de la suerte no puede ser el mismo para todo el mundo, cada uno tiene el suyo propio, aunque muchisimas personas coinciden en el mismo número
¿Cómo se puede buscar y encontrar este número de la suerte que ha de jugar un papel importante en el desarrollo de las diversas etapas de su vida, directamente o bien a traves de sus múltiplos?
Las tablas de equivalencia que relacionan el significado de los números con el carácter e idiosincrasia de la persona en cuestión, no son una diversion que se produce por puro azar, sino que realmente sus características se manifiestan como forma de psicología práctica experimental.
Por lo tanto, si se practica la numerología uno podrá conocerse mejor y entender la caracterología de sus interlocutores con sólo saber su nombre, del cual podra extraer su número de la suerte por el sistema de la onomancia.